La fiebre del mundial de fútbol es sólo sudafricana, y pese a las canciones y las publicidades, que insisten en destacar la competencia como un exótico logro continental, la realidad es muy distinta.
Tanto en Lesotho (ver vídeos), un pequeño país enclavado en el medio de Sudáfrica, como en Namibia y Zimbabue la decepción por el mundial y sus beneficios es grande. La Copa del Mundo había alentado la esperanza de recibir, al menos un poco, del maná de beneficios que atrae un evento de esta magnitud. Empero, tanto las autoridades sudafricanas como la propia FIFA, concentraron todos sus esfuerzos para que la copa sea sólo para Sudáfrica, nunca para el continente, a no ser por la prensa realizada y las más creativas publicidades de las grandes empresas, todas insisten con un “mundial africano”,  apoyadas en ser la primera Copa del Mundo celebrada en ese gran continente.

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Publicidad de Puma, la empresa alemana es una excepción, con fuerte presencia en el continente. Aquí su campaña solidaria relativa al fútbol.

Vale recordar que el mundial en Sudáfrica se ajusta a las nuevas disposiciones del organismo rector del fútbol,  puesto que la organización de los mundiales debe rotar de continente cada año. De ser así, cabe esperar de la FIFA que apoye la Copa del Mundo “Australia 2018″ (nada personal con Nueva Zelanda), más allá de la historia futbolística de aquél país. Claro que muchas voces en el organismo ya dejan entrever que ese torneo se hará en Asia donde, claro está, el fútbol a nivel mercado es completamente más atractivo.

Comercial de Coca-Cola en Lesotho para el mundial 2010 (YouTube)

La pasión por el mundial en Lesotho También es por Uruguay  (YouTube)

Según este comercial estos hinchas lesotenses son fanáticos de varios equipos a la vez (YouTube)

Países vecinos de Sudáfrica con beneficios demasiado escasos por el mundial de fútbol

Mientras tanto los vecinos de Sudáfrica se quejan por los nulos esfuerzos de la FIFA y de Sudáfrica por llevar el mundial un poco más allá de sus fronteras. El propio ministro sudafricano de Turismo, Marthinus van Schalkwyk, criticó a la FIFA por haber vendido entradas muy caras para los bolsillos africanos, y además por Internet, cuya difusión es todavía escasa en el continente. Los primeros cálculos sobre venta de entradas ya arrojaban un dato revelador: sólo 30 mil tickets compraron los sudafricanos contra más de 400 mil adquiridas por extranjeros.  Es decir que los habitantes del país organizador todavía no habían conseguido llenar uno de los estadios.

Además, ninguno de los 32 equipos del Mundial optó por entrenarse fuera de Sudáfrica, pese a los continuos intentos de Lesotho, Mozambique y Zimbabue para intentar atraerlos. Zimbabue pagó casi 2 millones de dólares para disputar un amistoso contra Brasil el 2 de junio. La potente escuadra verde-amarela derrotó por tres goles contra ninguno a los anfitriones, en un partido jugado sin el mínimo entusiasmo y sin correr riesgos, según opinaron los espectadores locales.

La empresa alemana Puma, que patrocina a 12 seleccionados africanos, hizo un emotivo comercial para la ocasión

Que la FIFA y el mundo del fútbol se haya acordado ahora del fútbol en África, salvando a Puma y otras raras excepciones, es un avance, es cierto. Claro que después de 18 mundiales, de los cuales 10 se hicieron en Europa, todavía falta tanto, tanto como para que volvamos a fijar la vista a este gran continente, acaso en unos  20 años más, según el nuevo esquema de rotación de la FIFA.